En mayo de 2021, Danilo del Arca guió una expedición al cerro Champaquí, el punto más alto de las sierras cordobesas. El grupo decidió ir un día de semana porque "no habría seres humanos, lo cual resultó estrictamente cierto", me dijo cuando me relató su historia.
Como en una comedia pergeñada por un dramaturgo desquiciado, se encuentra en la montaña con personajes que anticipan sus movimientos, lo interpelan con frases de una sola línea y lo guian sin saberlo hacia a lo desconocido.
Dias después de aquella expedición, Danilo descubrió que su GPS —que nunca había sacado de la mochila, se extravió misteriosamente y reapareció de igual modo— guardaba un registro imposible: aparentemente había volado como un búmeran desde un sitio donde nunca estuvo hasta otro donde nunca fue.
Entonces ¿de qué se trata esta historia? Aquí no hay ovnis ni extraterrestres, sino fenómenos de alta extrañeza que sugieren que, en ocasiones, podríamos ser actores involuntarios de un reality que entretiene a una comunidad de la que nada sabemos, pero que a veces deja huellas. Y si las seguimos nos encontramos con el rastro de una tecnología inimaginable, que parece haber doblegado el espacio y el tiempo, capaz de interactuar con nosotros sin que lo sepamos y nos utiliza para sus propios fines, siendo el principal el entretenimiento. ¿Quiénes son? Es lo que intentaremos averiguar .
Reality Champaquí no es una obra de ficción, aunque a veces lo parezca. Es la crónica de una experiencia real, investigada con rigor, pero abierta a interpretaciones que rozan los límites de lo posible . Lo inexplicable no se evita: se documenta, se analiza y se pone a prueba. Y puesto que la sesión que nos une con el Reality quedó abierta, habrá muchas ocasiones para espiar a los que nos espían, incluso para pulsar botones que no se deberían tocar.